En el Instituto Oviedo, creemos en la educación como una herramienta poderosa para la construcción de una sociedad más equitativa y libre de violencia. Por ello, en el marco del 8M y nuestra Jornada de Igualdad, compartimos información clave proporcionada por Brave Up! sobre la importancia de educar en la igualdad desde la infancia y cómo esto impacta en la prevención de la violencia de género.
La educación en igualdad comienza en casa y se refuerza en la escuela
Los estereotipos de género están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida. Desde frases aparentemente inofensivas como «los niños no lloran» o «las niñas son más sensibles», hasta la manera en que distribuimos las tareas en casa o asignamos roles en la escuela. Estas ideas moldean la percepción de los niños y niñas sobre lo que pueden o no pueden hacer, limitando sus oportunidades y perpetuando desigualdades.
Es en casa donde se establecen las primeras bases de la identidad y la convivencia. Cuando los niños y niñas crecen en un entorno donde ven igualdad en la distribución de responsabilidades, en el lenguaje que usamos y en el respeto hacia todas las personas, interiorizan estos valores y los reproducen en otros espacios.

La escuela refuerza este aprendizaje, promoviendo relaciones basadas en el respeto y enseñando a cuestionar los prejuicios. A través de programas educativos, espacios de diálogo y actividades que fomenten la equidad, los centros educativos se convierten en agentes clave en la construcción de una sociedad libre de violencia de género.
El impacto de la violencia de género en la infancia
La Academia Americana de Pediatría señala que ser testigo de violencia doméstica puede ser tan traumático para un niño o niña como ser víctima de abuso físico o emocional. Crecer en un ambiente donde la violencia está presente afecta el desarrollo emocional, cognitivo y social de los menores, generando problemas como ansiedad, depresión, baja autoestima y dificultades en el aprendizaje.
Por ello, es fundamental actuar desde la prevención, creando entornos familiares y escolares donde la igualdad sea una práctica cotidiana.
¿Cómo podemos educar en la igualdad?
Sugerimos acciones concretas para fomentar una educación en igualdad:
- Observar y escuchar a los niños y niñas, entendiendo sus ideas sobre género.
- Cuestionar prejuicios con preguntas que los lleven a reflexionar.
- Fomentar la corresponsabilidad en el hogar, asignando tareas sin distinción de género.
- Supervisar y conversar sobre los contenidos a los que están expuestos en medios y redes sociales.
- Generar espacios en la escuela para hablar sobre igualdad, derechos y equidad de género, como nuestra Jornada de Igualdad, de la cual puede conocer más aquí.
- Ser modelos a seguir, mostrando en nuestras acciones diarias relaciones basadas en el respeto y la equidad.

La educación en igualdad es un proceso continuo que requiere esfuerzo y compromiso. Desde casa y la escuela, tenemos la responsabilidad de sembrar las bases de una sociedad más justa y libre de violencia. En el Instituto Oviedo, reafirmamos nuestro compromiso con la formación de ciudadanos y ciudadanas capaces de construir un mundo más equitativo.
