Campus Metropolitano:
Preescolar y primaria: +52 (477) 781 2670

Campus Náutico:
Secundaria y preparatoria: +52 (477) 555 1500

Una mirada distinta a través del corto Bastardos Desterrados, presentado en la 4a Semana Cultural Oviedo

León, Gto. 15 de marzo del 2019.


  • Cortometraje ganador del 1er lugar del Festival Internacional de Cine de Guanajuato en 2018, y seleccionado para proyectarse en festivales de talla internacional.

    Un poderoso mensaje de igualdad, respeto, aprecio de los talentos, mirada horizontal y conciencia de la rica diversidad de la comunidad leonesa, es lo que dejó en el corazón  de los más de 400 estudiantes del Instituto Oviedo que disfrutaron el corto: “Bastardos Desterrados” en el marco de la 4a. Semana Cultural: Nuestro León, del Instituto Oviedo.

    Asomarse a la mente y al corazón de personajes como “Disturbio” y “Chondo”, protagonistas de este premiado cortometraje, logró mover la conciencia de muchos de los alumnos, para quienes la vida en los barrios de la periferia de la ciudad, simplemente no existía.

    Luego de ver el corto y conocer al grupo de raperos de la zona conocida como “Las Joyas” que diariamente trabajan y luchan por salir adelante a través del rap, los alumnos fueron concientes, no solo de la diversidad de la sociedad leonesa, sino de los puntos que comparten todos los grupos sociales y en donde las divisiones de clase no tienen razón de ser.

    Alumnos comentaron cosas como: “Este corto nos hace concientes de que estando en la misma ciudad, no la conocemos.  Ahora sabemos a lo que pertenecemos: no a un grupo específico de personas, sino a un grupo inmenso de gente que varía mucho, y debemos estar agradecidos”.

    “Nos damos cuenta de que todos somos iguales, y lo que cambia son las posibilidades económicas.  Y por eso, los que nos catalogan como “los de arriba”, así, con comillas, también tenemos nuestras dificultades, igual que “los de abajo”: nadie está fuera de, todos somos parte de…”.

    Este documental de 10 minutos fue el ganador del primer lugar del Festival Internacional de Cine de Guanajuato en 2018, y actualmente está siendo exhibido en diferentes festivales, como el de Guadalajara, el de San Diego California, entre otros increíbles eventos.

    Sus protagonistas fueron “Disturbio” Miguel Moreno, “Chondo” Carlos Velázquez, sus familias y amigos, quienes dejaron ver la camaradería y la alegría de una vida sencilla, a la vez que un talento artístico sobresaliente.

    Carlos Velázquez “Chondo”, presente en la última de las 6 proyecciones que se realizaron del corto durante la Semana Cultural, dejó un mensaje muy poderoso a los estudiantes:

    “Los raperos necesitamos que nos escuchen, que nos noten, Entonces para nosotros fue como una oportunidad para decir, aquí nos van a escuchar, aquí nos van a ver.  Lo que quisimos, fue darles una idea nueva de lo que nos tienen tachados: como maleantes, como delincuentes.  Y si se dan cuenta en esta historia, somos  igual que ustedes, simplemente con diferentes posibilidades, pero con todas las ganas de luchar y salir adelante.”

    Un factor presente en todo este trabajo, fue la desconfianza inicial a introducirse en los barrios bajos de la ciudad y el miedo a ser asaltados, a ser agredidos.

    Mario González, director, Luis Ruiz Duarte y David García Cerdas, miembros del equipo de producción y colaboradores de la Dirección de Comunicación del Instituto Oviedo, relataron que ellos nunca tuvieron este temor, sino que otras personas alrededor les advertían que se cuidaran y cuidaran el equipo.

    Chondo habla sobre este punto: Como dice David, a lo mejor tenían miedo de nosotros. Y si, note un poco de miedo cuando nos hicieron parte del documental, porque los metimos a los barrios, a las colonias;  hubo un momento en que estuvimos con pandillas, con unos que se llaman “Los Robertos”.  Al final se dieron cuenta de lo que somos. En la calle nos guían códigos: si tú me respetas, yo te respeto. No tengo por que agredirte ni robarte.   De las pandillas, es muy estricto este código y en lugar de que se sintieran ofendidos, más bien se sintieron acogidos, cuando llegaron y se dieron cuenta de que la gente se empezó a emocionar. Me preguntaban: ¿no se van a ofender si los grabamos?  Al contrario  se dieron cuenta de que se emocionaron y todos querían salir. Fue algo nuevo para nosotros y lo quismos disfrutar”.

    Antes de finalizar y de que los alumnos le solicitaran fotos y autógrafos, Chondo comentó que: “La oportunidad que nos dio Mario fue muy emocionante, llegaban a nuestras casas los domingos a las 8 de la mañana, y nosotros desvelados, pero lo queríamos hacer, queríamos estar en este documental, contar esta historia y  mostrarles un poco de nosotros.”